Hasta las compañías tecnológicas más grandes empezaron como startups. Pero resulta curioso que a empresas como Amazon o Microsoft ya no las llamemos así… y, sin embargo, a las empresas patrias (como Cabify o JobandTalent) las sigamos denominando como startups.
A partir de ejemplos como Cabify, Playtomic, JobandTalent o Factorial, y de la mirada de fondos como Kfund, Eoniq o Samaipata, en Por qué seguimos llamando startups a empresas que ya no lo son intento mostrar que el término se ha quedado corto y, a veces, distorsiona tanto la percepción del ecosistema como las expectativas de inversores, reguladores y talento. Más que una discusión semántica, es una forma de preguntarnos qué modelo de crecimiento estamos premiando y qué relato contamos sobre el emprendimiento tecnológico en España